| Madroñal |
![]() Aunque el madroño sea un arbusto mediterráneo muy abundante y representativo de la sierra que ha dado nombre a este pueblo, es sin embargo la cereza la seña de identidad de Madroñal. En los últimos años el cerezo se ha convertido en el principal cultivo y economía de este pequeño pueblo en extensión (no llega a 200 Ha.) y población (163 hab. en 2008), pero grande por la cantidad y calidad de sus cerezas que han sido reconocidas con la marca de garantía de calidad “Cereza Sierra de Francia”, y cuyas flores y frutos iluminan cada año el paisaje de este pueblo. Madroñal se asienta en la ladera occidental del valle de la vega de Cepeda y enfrente de este pueblo. Se encuentra protegido de los fríos vientos del norte por la alineación montañosa de dirección NE-SE en la que se sitúa, lo que acentúa la bondad general del clima serrano y favorece el cultivo de frutales como el cerezo, que trepa ladera arriba en un ascensión laberíntica de bancales o “paredones”, aunque sin llegar a la máxima altura local (El Cabril, 886 m.). Robles y castaños, principalmente, completan el manto vegetal de esta montaña. Este topónimo (el Cabril) parece evocar a aquellos pastores que vivían en la majada del madroño que un día salvaron de ahogarse al hijo del conde de Miranda, en agradecimiento de lo cual regaló los terrenos de lo que hoy en día es Madroñal, y así la majada de cabras pasó a convertirse en este bello pueblo de Madroñal; o eso al menos cuenta la leyenda. Madroñal conserva el encanto de los pueblos serranos con calles estrechas y empinadas, bellas vistas a la vega de Cepeda y la Sierra de Béjar y casas que están recuperando la arquitectura popular tradicional. Llama la atención la iglesia parroquial integrada en el callejero casi como una casa más; se trata de una nueva construcción que sustituyó a la antigua iglesia situada en el camino a Cepeda. La patrona del pueblo es Santa Ana, una de las ocho bellas vírgenes que rodean a la de la Peña de Francia, como dice el romance. Las fiestas son los días 25, 26 y 27 de julio (Santiago, Santa Ana y Santanina, como dicen en el pueblo). A ellas se ha unido desde hace más de 20 años otra fiesta al principio del verano y que cada vez adquiere mayor prestancia: la fiesta de la cereza. Más información en: www.desvansims.com/madronal ![]()
QUÉ VER:La cereza Sierra de FranciaLa cereza serrana protegida, que se circunscribe a la producción en fresco, comprende una zona de producción que abarca 60 municipios de la Sierra de Francia y unas 700 hectáreas, según la Asociación El Cerezo, propietaria de la marca, aunque las hectáreas de cultivo son difíciles de cuantificar puesto que se trata de un cultivo asociado (las plantaciones más antiguas comparten terreno con olivos, viñedos y otros frutales)
Cualidades organolépticas: la cereza serrana tiene una jugosidad alta, es crocante, redonda y de forma simétrica, y presenta un color rojo más o menos intenso dependiendo de la variedad. Son firmes y duras al tacto y la piel no debe tener defectos ni rugosidades. Su sabor es dulce equilibrado, debido a su contenido en azúcares y su acidez. Su persistencia en boca es alta, así como la permanencia y duración del sabor. Su recolección, poda y aclareo se desarrolla de forma manual y, aunque la fecha de recogida empieza a finales de mayo –con la variedad más temprana–, hasta mediados de julio no está lista la más tardía. A diferencia de otras, las variedades para consumo en fresco se clasifican en función del momento de recolección: la temprana es la tipo burlat, la de media estación es la corazón serrano y/o california y la tardía es la picota.
|






Madroñal







